Killzone
Los shooters bélicos hasta ahora han dado la sensación de que la guerra es divertida, todo se resume a “pah, pah, pah” mientras vas correteando libremente sin pensar en cubrirte esquivando las balas cual Neo sin necesidad de tiempo bala o, en el peor de los casos, reduciéndolo todo a duelos y/o tiroteos como los del lejano oeste. (No es de extrañar la cada vez mas frecuente presencia del ejercito de los EE. UU. en foros y paginas de videojuegos en la región…)
En las antípodas de esta tendencia podemos encontrar cobijo en un shooter que SI muestra los horrores de la guerra moderna, la suciedad de los escombros y ruinas, la sensación de peligro imperante al cruzarte de bruces con un pelotón de infantería y, si no eres lo suficientemente rápido disparando y cubriéndote, como pasas de ser un combatiente a ser poco mas que un queso gruyere armado.
Creado desde cero por Guerrilla (Si no te gusta ningún motor grafico existente, crea el tuyo). Killzone es algo así como los documentales de los horrores de la guerra pero en versión 100% jugable. A los 5 primeros minutos de juego te vas dando cuenta de que si avanzas como lo haría un mono con pistolas (como la mayoría de jugadores del C-S), lo único que consigues es convertirte en blanco fácil. ¿Cómo avanzar? Muy sencillo; pasito a pasito, aprovechando cualquier recoveco para cubrirte. Aun así si te quedas quietecito, puede venir un espontáneo y tirarte una granada obligándote a salir de tu refugio como a las ratas, eso cuando el mismo no lleva un lanzagranadas y, sin comerlo ni beberlo, te deja el culo como un jodido cráter lunar. Todo ello con un apartado grafico que, salvo leves fallos de clipping y texturas “raras” producidas por un numero excesivo de explosiones en un rincón determinado de un escenario, es de lo mejorcito para la espiritualmente potente (aun a día de hoy) PS2.
Hablemos de lo típico que suele haber en un shooter: armas y bandos. Los bandos son dos y diferenciados: los Isa; los típicos marines “mandriles” universales que representan a los teóricamente buenos al ser invadidos por los Helghast; tíos generalmente calvos (Aunque la mayoría de los Isa sufren también de alopecia…) provenientes del planeta Helghan. Antaño inmigrantes, invaden el territorio Isa para someterlos y/o aniquilarlos. Se les reconoce por sus uniformes oscuros y por llevar lentes anaranjadas (posiblemente en plan Scouter de DB, pues tienen una vista y un oído los cabrones…) y mascara antihumedad (no soportan demasiado bien la humedad de la tierra). Armas hay para dar y tomar: 16 tipos distintos (de los cuales puedes llevar hasta 3 a la vez); desde cuchillos de combate hasta armas pesadas como lanzacohetes estándar, de triple cañón, e incluso ametralladoras pesadas con lanzadera de cohetes integrada (Ah, que bonito es el futuro…)
En cuanto a modos de juego hay “solo” dos. El llamado modo campaña y el multijugador, llamado campos de guerra. El modo campaña sigue argumentalmente la invasión de Vekta por parte de los Helghast, los cuales entraron en Vekta debido a un fallo en la plataforma defensiva orbital (desde luego… Mira que son incompetentes los altos mandos Isa. Tan incompetentes como nuestros gobernantes… Hasta en eso posee cierto realismo el juego…), y la contraofensiva llevada a cabo por los Isa. Los protagonistas son un pelotón de cuatro soldados, cada uno especializado en armas y técnicas distintas a las de sus compañeros. Llegado a este punto encontramos el único punto malo (para mi) del juego, sinceramente, se podrían haber currado también un modo historia para los carismáticos Helghast pero quizá sea demasiado pedir…
Los llamados Campos de Batalla te permiten enfrascarte en batallas multijugador contra la CPU, mano a mano con un colega o vía online. Las modalidades son todos contra todos, por equipos, dominación de sectores, toma de abastecimientos, asalto al enemigo y defensa y destrucción de bases. Personalmente he catado todos los modos de juego salvo el online y, tal están las cosas que, a pesar del tiempo que tiene el juego todavía engancha el condenado de lo bueno e inmersivo que es. Parafraseando a los de Hobby Gayolas: “Casi tenemos que agacharnos para esquivar las balas”.
En fin, un shooter cojonudo y muy bueno que si no fuera por un par de fallos tendría ese 10 que tantos juegos ansían y que, si no fuera por lo resentido y cascarrabias que soy, se lo daría. Un 9 se lleva fijo, un 9 tirando a 10.
Posteado por Sammael.



Incongruencias y fallos de redacción:…………….. FIXED
Supongo que estaras contento, jefe.
Comment por Sammael — Wed, 21 February 2007 - 12:11:16 PM